Alejandro Fernández les presenta su 'château'
En primicia y a un precio exclusivo, les presentamos un gran vino producido
con las uvas de tempranillo que crecen junto a Condado de Haza a partir de una cosecha realmente memorable.
Alejandro Fernández, creador de Tinto Pesquera, emprendió la búsqueda de un lugar en el que afincar un nuevo proyecto en Ribera del Duero. Lo encontraría en el término de Roa (Burgos), en una ladera a orillas del Duero, orientada al sur y con suelos pobres, idóneos para las cepas de tempranillo, su uva fetiche. Aquí plantó los primeros viñedos en 1989 de Condado de Haza. Y a partir de 1995, con la construcción de la bodega en plena finca, Alejandro consiguió que Condado de Haza fuera el château que siempre había soñado, una finca autosuficiente, con viñedos –actualmente, 200 hectáreas- que abastecen de excepcional uva a la bodega.
Con esta materia prima elabora vinos complejos, equilibrados, frutales y elegantes, con una gran regularidad, y que han conseguido el reconocimiento del público y de la crítica (recientemente, la prestigiosa publicación Wine Spectator consideró a Condado de Haza 2005 como el mejor vino español en su listado anual de los cien mejores vinos del mundo). Ahora, en rigurosa primicia, no se pierdan su Condado de Haza Crianza 2009, nacido de una añada excelente.
Ficha de cata de Condado de Haza Crianza 2009
Precioso color rojo cereza madura con ribete ligeramente amoratado,
muy bien cubierto de capa.
En nariz se muestra concentrado, fragante y complejo. En ella destacan aromas de frutas rojas y negras (arándanos y moras) junto con notas de cedro y suaves matices tostados procedentes de su noble crianza en barricas de roble. Más tarde aparecen recuerdos de cacao y fondos minerales, cerrándose el recorrido aromático con ecos especiados (laurel y pimienta).
En boca es potente, sabroso y muy bien estructurado; dotado de
taninos de gran calidad y madurez. Elegante y persistente final.
Etiqueta elegante sobre fondo azulado.
“Una de esas grandes cosechas en la bodega, ya que vendimiamos en su momento justo”.
“Se trata de un vino increíble, un tinto que durará muchos años. Un vino con mucha fruta, al que le va muy bien el roble americano; y con una boca excelente”.